Una experiencia de World Café: La colaboración a través de las fronteras organizativas en una corporación tecnológica tras una fusión (Cont.)
Voy a continuar contando mis observaciones, en particular sobre la conversación final en plenaria, durante el world café que tuvo lugar en uno de los talleres de la primera convención de Tecnalia tras la fusión, el 13 de Abril de 2011. El primer día, de carácter interno, asistieron las casi 1500 personas que trabajan en ella.
Uno de los aspectos más reveladores, para mí relacionado con la madurez conversacional de los grupos es la forma de abordar la conversación final en plenaria. Las rutinas defensivas en gran grupo, como por ejemplo adoptar el modo de “puesta en común disciplinada” de las contribuciones de cada mesa. Eso lo evitamos en esta ocasión con la invitación a proseguir la conversación de las mesas sin puesta en común. Invité a compartir cómo había sido la experiencia de este rato de conversaciones, qué aspecto había tenido más sentido para ellos, a qué habían encontrado más significado, cuál había sido el hilo conversacional dominante. Entonces el riesgo que afrontamos fue la intervención prolongada de unos pocos más atrevidos. Pero ello sirvió para articular ejes de conversación en los que oscilaba el grupo.
Otro de los ejes clave tuvo que ver con la interpretación del sentido, de los resultados del taller. Aquí las posiciones oscilaron desde pedir que los directivos, que no estaban presentes en la sala, tomaran medidas a partir de las propuestas que se derivaran del World café, hasta la actitud de animar a cada uno de los presentes a actuar proactivamente a favor de la colaboración a través de las fronteras organizativas en el día a día, teniendo en cuenta las ideas, los descubrimientos de este taller. Personalmente, me siento más cercano a esta segunda posición, pero a la vez me sentía con el desafío de hacer una buena cosecha, de recoger con lucidez las ideas aportadas y comunicarlas eficazmente, no sólo a los participantes, sino también a todos los compañeros de Tecnalia, incluidos los directores. Con todo, la experiencia me dice que hay una diferencia fundamental en haber participado en la experiencia del World café, en cuyo caso el sentido de lo que ha aparecido en la conversación colectiva es mucho mayor, o no haber estado presente y observar un mural o leer una síntesis descriptiva de las ideas generadas.
Pero en medio de todo ello, se identificaron los patrones conversacionales básicos:
- La clave de la colaboración está en las personas, no en los sistemas. Necesitamos remover barreras en los sistemas de gestión para permitir más y mejor colaboración.
- Adoptar sistemas de información que ayuden es a la vez de gran importancia en la era de las redes sociales
- Dotarnos de indicadores que midan la colaboración es necesario para contrarestar el efecto clave de las cuentas de resultados por unidades de negocio. En este sentido, se necesita desplegar de manera coherente una estrategia de arriba hacia abajo que incluya rediseñar los sistemas de gestión para favorecer la colaboración (en vez de la subcontratación), re-educar a directivos y a toda la plantilla hacia una cultura de la colaboración (cambiando a las personas que sean un freno para ello), e incentivando la colaboración.
Un Informe Resultados Workshop Transversalidad fue enviado a todos los participantes y difundido en la organización. El registro gráfico quedó muy bien. Ahora lo tenemos en la oficina pegado en un pasillo.
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Excelente!, coincido contigo la participación es vital para la comprencion de la información que luego se comparte. HAy en el World Cafe algo invisible en el proceso, la transformacion del Yo en el Nosotros lo logramos , y , en lo que la individualidad de las personas no se pierde sino que se potencia.
Gracias Patricia Molla
Gracias a ti, Patricia. Es curioso que lo de la participación es consustancial a cualquier trabajo hoy en dia, y cómo se pasa por alto. Sigue dominando una forma de concebir el trabajo y la productividad que deja de lado a muchos actores de los procesos que se desea modificar.
Por otra parte, lo que dices de la individualidad potenciada en ese proceso colectivo invisible, me recuerda la importancia del facilitador o anfitrión, de su actitud, de cómo cultiva una posición personal de humildad y potenciación de los participantes, de ser anfitrión de lo que viene en el grupo.
Un cálido saludo.