Lean Startup: reenfocar la creación de empresas creando Mínimos Productos Viables (I de III)

5 febrero , 2013 |  por  |  Libros que INNpulsan  | 
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Eric Ries, en su libro Lean Startup, desarrolla un enfoque de la creación de empresas basado en la mejora continua, siendo de aplicación en contextos de máxima incertidumbre, con objeto de maximizar sus oportunidades de éxito. A estas empresas de nueva creación en contextos de incertidumbre máxima y con alto potencial de crecimiento rápido se las conoce con el nombre de startups.  Sin embargo como veremos en esta entrada el método Lean Startup es de aplicación a todo tipo de organizaciones con la determinación para implantar la innovación continua como motor de crecimiento y sostenibilidad en el tiempo.

Se desarrollan a lo largo del libro ejemplos de distintas empresas, tanto de nueva creación como consolidadas, que apuestan con éxito por este enfoque. Cuántos de nosotros hemos comprado en Ikea un mueble, hemos empezado a montarlo siguiendo los pasos de acuerdo al manual de instrucciones, y en cierto momento hemos pensado que ya no nos hacía falta, que era obvio y sin querer hemos iniciado un camino erróneo y hemos tenido que parar, asumir nuestro error, tirar para atrás y volver a empezar, habiendo derrochado más energía y tiempo de la necesaria… Es lo que tiene Ikea, que cada pieza esta diseñada para un sitio concreto y con una consecución de pasos predeterminada. Si se comete un error no cabe otra que rectificarlo, porque no suele haber otro camino para montar el mueble correctamente.

El método Lean Startup tiene el objeto de ayudar a las empresas de todo tipo a implementar una forma de hacer, basada en datos científicos reales obtenidos de la propia experimentación sistemática y contrastada con el consumidor, que les ayuden en sus retos de innovación continua, a tomar decisiones basadas en lo que llama aprendizaje validado, que minimice y acote los riesgos inherentes a la toma de decisiones.  La necesidad de innovar de forma continuada es un denominador común tanto para las empresas de nueva creación que se enfrentan a la incertidumbre máxima por la falta de un historial de experiencias, como a las grandes empresas “consolidadas”; en el primer caso es obvio, pero en el segundo no lo es menos, porque en contextos de extrema competencia ninguna empresa debería renunciar a innovar, seguir siendo competitiva, anticiparse al futuro y tomar las mejores decisiones estratégicas, porque es lo que puede condicionar su sostenibilidad a medio plazo.

El autor plantea que en un contexto de tanta incertidumbre, los planes de viabilidad y estudios de mercado tradicional, no son válidos ya que las posibilidades de predecir lo que va a pasar mañana son cada vez más remotas. Así mismo considera que otras escuelas como las del “Just do it”, simplemente hazlo, tampoco responden a la necesidad de las empresas de no derrochar energía y recursos y de tomar decisiones basadas en datos reales, contrastados directamente con el mercado. Entiende que estos últimos, efectivamente comprueban si pasa algo o qué es lo que pasa, la consecuencia de hacer, pero no garantizan que de esas acciones necesariamente se genere “aprendizaje o conocimiento validado”.  Propone entonces un método para dar respuesta a la necesidad de innovación continua de las empresas, para generar “aprendizaje validado”, que nos permitirá en su momento a través de la decisión de “pivotar o perseverar” saber si estamos en la línea de generar valor o derrocharlo. Imagen de previsualización de YouTube

Nuestro producto es un experimento en sí mismo para aprender a entender lo que quiere el consumidor, que no es lo mismo que lo que dice que quiere; por esta razón los estudios de mercado no resultan tan útiles en su opinión, porque a menudo el consumidor no sabe lo que quiere, será por el contrario el resultado de continuos experimentos y de la aplicación de un método científico de medición, lo que nos permita aprender y tomar decisiones correctas, acotar el riesgo, y evitar el derroche de tiempo, energía y recursos que supone permanecer en una estrategia equivocada mas tiempo del imprescindible para obtener aprendizaje.  Esos 6 meses que estuvimos trabajando en un producto determinado que fracasó, nos sirvieron para aprender ¿pero podría haber aprendido lo mismo más rápidamente y comprometiendo menos recursos? Esta es la razón básica de su desarrollo, que seguiremos describiendo en una entrada próxima. Y tú ¿de qué forma buscas aprender rápido en tu nueva empresa, de forma que comprometes la mínima cantidad de recursos y tiempo?

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Javier Ruiz

Vivo en Getxo y trabajo en Tecnalia. Me gusta leer, nadar y pasear por la naturaleza. Me interesa investigar y explorar nuevos caminos para desarrollar nuestra capacidad de liderar la innovación de forma individual y colectiva. Para mí ser líder empieza por escucharte a ti mismo y a los demás. Doctor en Ciencias Químicas, en mis veinticinco años de actividad profesional he trabajado en la universidad, la industria y en los centros tecnológicos, donde he dirigido grupos de I+D+i sobre organización industrial, gestión y sistemas de innovación. Formado como coach por Team Academy Finlandia.

 

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1 comentario


  1. Ahora más que nunca tenemos que fomentar la creacion de empresas para poder fortalecer y mejorar nuestro tejido empresarial para salir adelante.

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