El martes pasado estuve impartiendo un taller sobre herramientas de productividad 2.0 y el sistema GTD, en la iniciativa formativa #Pilulak que promueve TECNALIA. El tema de la productividad personal es uno de los más demandados por cualquier trabajador de la sociedad de la información, ya que el riesgo de sufrir de infoxicación y lo insuficiente de las metodologías a la hora de gestionar el tiempo (que han quedado obsoletas, por la redefinición de las categorías de espacio y tiempo, a través de las nuevas tecnologías), convierten la jornada laboral de muchos profesionales en un tira y afloja constante, con graves consecuencias físicas y psicológicas.
Desde el punto de vista conceptual, la gestión del tiempo es contradictoria, ya que al fín y al cabo consiste en la gestión de un intangible. Pero es que además, la categorización tradicional que haciamos de él ha cambiado. Hemos pasado de una estructura del trabajo en sincronía (la cadena de montaje es el ejemplo más ilustrativa) a una asíncrona (el trabajo por proyectos, provoca que no todos los trabajadores tengan que estar en el mismo espacio y en el mismo intervalo temporal).
Debido a este cambio en la estructura del trabajo, debemos adoptar nuevas formas de trabajar.Más acordes con estas nuevas categorías de espacio y tiempo y sobre todo, más acordes con los valores que ostentan las nuevas tecnologías que se han colado en nuestros puestos de trabajo con pasmosa facilidad.
En este sentido, una de las tecnologías que empieza a pedir un relevo a gritos (mientras que en otras partes del globo terráqueo, todavía no ha llegado), es el correo electrónico. En la mayoría de las charlas que he impartido o en las que he asistido, esta tecnología es la protagonista y no precisamente por sus bondades. Por eso hay líderes que ya están proponiendo relegar una herramienta que empieza a carecer de utilidad en el seno de muchas organizaciones.
Una de las cosas que más chocan a la gente que se inicia en GTD, es que debemos limitar el acceso a nuestro correo electrónico (3 o 4 veces al día) y crear filtros, reglas e intentar mantener la bandeja de entrada a 0. La explicación de esto proviene de que el correo es una fuente de distracciones e interrupciones que nos impide focalizarnos en una tarea concreta, mientras estamos trabajando con él. Por eso una persona puede estar todo el día respondiendo correos y no realizar tareas productivas (ya que normalmente un profesional de la sociedad de la información no es donde más valor aporta). El título del post hace referencia a esta situación.
Y es que el correo electrónico es una muy buena herramienta de comunicación, siempre que no se utilice para justificar otras acciones. Por ejemplo, un error muy común es basar todo tipo de comunicaciones con los compañeros, a través de este medio. Esto genera un volúmen de correos muy superior al que se tendría normalmente (si se utiliza adecuadamente el teléfono, las reuniones presenciales, otros sistemas de comunicación interna, etc.) y conlleva un estrés y ansiedad innecesarios, derivados de la acumulación de correos en la bandeja de entrada.
Es la vieja cuestión de convertir la herramienta (o la propia gestión entendida en un sentido más amplio) en un fín en si mismo. Algo que retrata perfectamente una de las lecturas que recomendé en el taller; “El japonés que estrelló el tren para ganar tiempo”
¿Qué pensáis vosotros? Creéis que necesitamos nuevas formas de trabajar o no?
¿Cómo podemos incrementar la implicación de los participantes a un evento para que sea generador de acción y cambio?
¿Cuáles son los factores críticos de éxito de reuniones complejas con clientes, socios y otros agentes prescriptores que configuran mi mercado?
¿Cómo diseñar tales reuniones para convertirlas en experiencias significativas y vinculantes a nuestra marca?
¿Necesitas ampliar tus recursos personales para dinamizar encuentros de muchas y diversas personas?
¿Qué posturas corporales puedo adoptar ante un grupo de personas, para ser mejor anfitrión? ¿Qué espacio emocional es más adecuado? ¿Cómo cultivo mi propio estilo de facilitación y coaching grupal?
Espacio Alvar Aalto de Team Academy Euskadi en el que tendrá lugar el taller
Estas y otras preguntas serán objeto de exploración colectiva durante el taller, que yo mismo estoy preparando, con este Programa Taller La nueva facilitación participativa 27 junio 2013. Me apoyaré en el libro que he escrito recientemente sobre “La nueva facilitación participativa. Articular el diálogo para transformar organizaciones, redes y comunidades. Métodos de intervención a gran escala: World Café y Teoría U” (ver reseña abajo).
Finally, after two previous posts, I conclude in the summary of ideas propossed by Frans Johansson in the book The Medici Effect. MAKING INTERSECTIONAL IDEAS HAPPEN imply the following 6 steps:
9. Execute Past Your Failures. Violence and School Curricula. Prothrow-Stith initiated the intersection between health care and violence prevention. But she started with many mistakes, and she had to change her action plan, leaving the hospital and going to the schools, and later on coming back to the health care system. Mistakes are inevitable if you want to succeed with intersectional ideas. Successful execution of this ideas does not come from carefully planning for success, but planning for failure.
Frans Johansson
10. How to Succeed in the Face of Failure. Palm Pilots and Counterproductive Carrots. We must continue executing ideas and move past our failures, but how?
-Try ideas that fail to find those that won’t.But embracing failure is no easy, nor rewarding them. How can we do it?
I continue the summary of this book, with the PART TWO: CREATING THE MEDICI EFFECT
3. Break Down the Barriers Between Fields. Sea urchin lollipops and Darwin’s finches
The case of Aquavit and the chef Samuelsson serves the author to introduce the importance of having “low associative barriers”. Samuelsson and Aquavit had become an institution in the cuisine of New York City based on his creative genius to generate unique food combinations that surprise the palate. Breaking down the barriers around the Swedish cuisine. Samuelsson has low associative barriers.
Associative barriers are the result of years and experiences whitin a specific field or discipline. They act as strong atractors that determine chains of associations. That’s good to solve specific and focused problems, but at the same time act as constraints of new or different associations between different fields.
A few years ago I was learning English during my summer holidays. I went to Canterbury to do this, and spent some time reading this book in the English version. Let’s share my reflection of that and a summary of the book in the language of Shakespeare, but with basic structures.
What have I learnt after reading this book?
-Diverstity is crucial for creating highly innovative teams. It’s not an easy way, because you have to learnt about conflict management in the daily routine work. Also recruiting diverse people is difficult (similar attraction theory), and creating positive interaction is not obvious.
-Innovation at the intersection is preferable nowdays. Also in Tecnalia, so are good initiatives the corporate plans going on to intensify cross-polinization of technologies.
Desde que Eric Ries publicara Lean Startup, y Alexander Osterwalder su Business Model Generation, han corrido ríos de tinta sobre el uso de estrategias para desarrollar ideas y oportunidades de negocio de forma “lean”, o delgada. Frente al énfasis desde hace años en la importancia de escribir un buen Plan de Negocio, ahora se subraya la necesidad de apenas esquematizar el modelo de negocio para contrastarlo con clientes desde un primer momento. Equivocarse pronto y aprender rápido. Desarrollar tu idea de una manera que te permita rectificar las hipótesis básicas antes de incurrir en costosos desarrollos. Con la pregunta ¿Para qué desarrollar algo que nadie quiere? ha sido Ash Maurya quien ha integrado ambas aportaciones desarrollando su aplicación especialmente para emprendedores ¿y no debieran ser todas las empresas emprendedoras? Es así como ha acuñado la idea del “Lean Canvas“, del que ya he escrito antes, y que ahora me propongo continuar.
Ash Maurya, autor de Running Lean
Y es que reconocer que el “producto” que construyes como emprendedor es “el modelo de negocio” resulta liberador, ya que tienes más opciones para su diseño adaptándolo al mercado.